“Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.”Proverbios 4:23
La fidelidad es un asunto del corazón, no solo del intelecto. Ser fieles a nosotros mismos implica guardar nuestro corazón en toda circunstancia. Como creyentes, a veces luchamos por ser fieles a Dios porque primero debemos aprender a ser fieles con nosotros mismos.
Cuando somos fieles a nuestro propósito y valores, nuestra relación con Dios se fortalece. Recordemos que la fidelidad de Dios hacia nosotros está enmarcada en Su fidelidad hacia sí mismo. Él es fiel a Sus promesas porque es fiel a Su propia naturaleza.
Entonces, ¿cómo podemos ser fieles a nosotros mismos? Aquí te comparto tres pasos clave:
1. Reconoce tu valor en Cristo
El Salmo 139:14 nos recuerda que fuimos hechos de manera asombrosa y maravillosa. Ser fieles a nosotros mismos comienza al reconocer que somos creación de Dios, diseñados con un propósito único.
• No permitas que las comparaciones definan tu identidad.
• Entiende que vales tanto como el sacrificio de Cristo. Él pagó con Su sangre por ti.
2. Vive en integridad
La integridad significa que nuestras acciones están alineadas con nuestros valores y convicciones, incluso cuando nadie más nos está mirando.
• Job 27:5-6 nos inspira a mantener nuestra integridad en cualquier circunstancia.
• No comprometas tus principios para agradar a otros. Sé honesto contigo mismo y fiel a tus proyectos de vida.
Ejemplo bíblico: El joven Daniel decidió no contaminarse con la comida del rey en Babilonia (Daniel 1:8). Su fidelidad a Dios reflejó su integridad personal.
3. Cuida lo que Dios ha depositado en ti
Pablo le aconsejó a Timoteo: “No descuides el don que hay en ti… Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina” (1 Timoteo 4:14-16).
• Ser fiel a ti mismo incluye ser un buen administrador de tus talentos, tiempo, recursos y propósito.
• Aprende a manejar tus finanzas, salud y oportunidades con sabiduría.
Conclusión:
Ser fiel a ti mismo no es egoísta, sino una expresión de gratitud y obediencia a Dios. Cuando vivimos con integridad y propósito, reflejamos Su gloria y cumplimos Su voluntad.
Hoy te invito a:
• Reconocer tu valor en Cristo.
• Vivir con integridad en todas las áreas de tu vida.
• Cuidar y desarrollar lo que Dios ha puesto en ti.
¡Toma la decisión de ser fiel a ti mismo y a lo que Dios ha depositado en tu vida!